Drones y el Control forestal ¿los guardabosques del futuro?

Los incendios forestales se están convirtiendo en una amenaza constante para la población por los grandes daños materiales y humanos que causan. Los drones pueden convertirse en una herramienta indispensable para los cuerpos de guardabosques para la localización, seguimiento y gestión de estos fenómenos.

Los incendios forestales suponen un gran riesgo que causa grandes daños materiales y humanos anualmente. Este problema es especialmente complicado cuando se da en áreas con mucha población rodeadas por grandes superficies boscosas como puede ser el caso, por ejemplo, del oeste de Estados Unidos, Australia, y las regiones del sur de Europa.

Actualmente se usan torres de vigilancia forestal y helicópteros para localizar y seguir este tipo de sucesos, pero son métodos que consumen mucho tiempo, dinero y son especialmente agotadoras para los equipos de guardabosques y control forestal. Si en cambio, desplegamos un dron para que mantenga un ojo siempre fijo en los bosques, esta tarea de repente es más sencilla.

¿Qué funciones puede desempeñar un dron para ayudar a conservar nuestros bosques?

La posibilidad de los RPAs de llevar gran variedad de cargas de pago los convierte en herramientas muy versátiles. Para este tipo de trabajo, poder incorporar cámaras de alta resolución e infrarrojas permite la monitorización con gran nivel de detalle de los bosques.

Además de facilitar información sobre incendios y buscar nuevos focos, los drones permiten un enfoque más estratégico y eficaz por parte de los bomberos para gestionar cómo afrontar cada situación. Con los UAVs podemos detectar que dirección está tomando el incendio y alertar a los equipos de tierra de eventos peligrosos como puede ser un cambio de viento o incluso verse rodeados por las llamas.

Mantener drones con repetidores de señal sobrevolando la zona afectada, permite amplificar la señal de los equipos de comunicación, brindando la posibilidad a los equipos de tierra de permanecer en constante contacto con el puesto de control. Este punto es crucial pues muchos incendios forestales se producen en zonas donde la cobertura de servicios telefónicos es débil.

Otra gran función que pueden desempeñar los RPAs es la de empezar pequeños focos controlados para cortar de manera drástica el avance de un incendio forestal para evitar así que se descontrole.

Los drones pueden modificarse de varias maneras para poder realizar esta función. Por ejemplo, pueden equiparse con un sistema carga y descarga de elemento auto incendiables para originar los focos en lugares de difícil acceso o incluso ser modificados para cargar con un pequeño sistema lanzallamas.

¿Por qué se debe potenciar el uso de los drones en los cuerpos de seguridad?

En un mundo en el que las sequias son cada vez más frecuentes, tenemos la obligación de adaptar las tecnologías de vanguardia para que supongan una valiosa herramienta para la detección, extinción y gestión de estos eventos.

Estas son algunas de las funciones que los drones pueden desarrollar para una mejor gestión de los bosques, pero la versatilidad de estas plataformas aéreas, no se acaba aquí. Actualmente estamos intuyendo la punta del iceberg de las aplicaciones de los drones. La creatividad es el único freno para esta tecnología.