Para estar seguro de que tus vuelos son siempre seguros, debes comprobar varias cosas antes. En esta pequeña guía sabrás que partes tienes que revisar.

 

Nuestras aeronaves son muy preciadas, no solo por el esfuerzo económico que hay que hacer para acceder a ellas, sino que también por el tiempo que dedicamos a que estén en perfecto estado. Si pretendemos alargar su vida útil, es importante que realicemos una lista con una serie de comprobaciones previas a realizar un vuelo.

De esta manera y cumpliendo con la lista reduciremos la posibilidad de errores logísticos y humanos. Pero, ¿qué partes o elementos debo comprobar antes de despegar? A continuación, te exponemos los elementos críticos que deben comprobarse para favorecer un vuelo seguro:

 

Comprobar el estado del espacio donde pretendemos volar

 

Este punto deberíamos haberlo hecho con anterioridad desde casa usando Google maps u otra plataforma similar para llegar con una idea preconcebida. Aún así, comprobar in situ el estado del espacio en el que vamos a volar es siempre una práctica recomendada. Es importante comprobar:

 

  • Existencia de árboles, palos, cables o rocas: debemos ser conscientes de cualquier obstáculo que podamos tener en el espacio en el que pretendamos volar. No solo hacen más difícil la maniobrabilidad de nuestro dron, sino que aumentan considerablemente la posibilidad de accidente.
  • Presencia de personal ajeno al vuelo: Si vemos que hay gente alrededor de nuestro punto de despegue o que de manera constante atraviesan nuestro campo de vuelo, es importante alertar a dichas personas. Si vemos que es difícil hacer esto por la cantidad de gente que hay o por el volumen de transeúntes que cruzan, será mejor desistir y buscar otro lugar.

 

Comprobar la previsión meteorológica para el día de vuelo

 

Aunque hayamos revisado el tiempo con anterioridad, comprobar que las condiciones son seguras para levantar nuestro dron es algo que todo buen piloto debe hacer siempre. Acuérdate de comprobar:

  • Temperatura y humedad: Es necesario comprobar la temperatura y humedad ambiente antes de empezar a pilotar. Las baterías, un elemento clave para el funcionamiento de casi toda aeronave, tiene un margen de operación óptimo en según qué condiciones ambientales haya. Volar en temperaturas o humedades relativas fuera de este margen, no solo reducen el tiempo de vuelo drásticamente, sino que dañan de forma permanente la batería e incluso pueden provocar su explosión.
  • Viento: cada aeronave tiene una resistencia a la velocidad del viento diferente y es importante que conozcamos los límites que marca el fabricante para nuestro dron. Cuanto más nos acerquemos a esos límites, más difícil y peligroso será volar.
  • Presencia de nubes: las nubes pueden alertarnos de la posibilidad de un cambio drástico meteorológico. Familiarizarse con los tipos de nube, nos ayudará a leer con mayor precisión el tiempo y tomar decisiones críticas como cancelar el vuelo en caso de una posible lluvia inminente.
  • Índice geomagnético (K): este índice cuantifica las alteraciones en la componente horizontal del campo magnético terrestre mediante un número entero en el rango de 0 a 9 (1 indica un período de calma y 5 o más indica una tormenta geomagnética). Es responsable de interferencias y puede causar que pierdas la conexión con tu dron en medio vuelo. No recomendamos volar con índices k superiores a 5.

 

Comprobar el estado de la plataforma

 

Es importante que comprobemos en qué condiciones se encuentra nuestra plataforma si no queremos llevarnos ninguna sorpresa al despegar o en mitad de un vuelo. Durante esta inspección, se verificará un estado correcto de:

  • Hélices: verificar el sentido de giro y el alcance de las hélices. Asegurarse que no existe ningún tipo de golpe, fisura o deformación.
  • Estructura: se comprobará el estado del frame; ausencia de deformaciones y torsiones, así como posibles desperfectos o golpes en los brazos, el tren de aterrizaje o las plataformas centrales. Comprobar que los pernos, tornillos y tuercas están bien apretados. Comprobar en especial los tornillos encargados de fijar los rotores al frame.
  • Giro de rotores: verificar que todos los motores giran libremente y que el eje que los une a las hélices no está torcido.
  • Conexiones: verificar el buen estado del cableado eléctrico, que no haya fibras desnudas o cortadas y que todos los sistemas estén bien conectados.
  • Carga/s de pago: Se revisará que todos los elementos adicionales instalados en la aeronave tales como cámaras o sensores, están conectados y asegurados de manera correcta.
  • Conexión y estado del emisor: se conectará el emisor o radiocontrol y se revisará el estado de batería y se esperará a que la unidad haga el autodiagnóstico. Hasta que no se reciba el mensaje conforme el emisor está preparado para empezar a trabajar, no se saltará al siguiente paso.
  • Conexión y estado de la plataforma: en caso de que la aeronave lo requiera, se conectarán las baterías y se encenderá el dispositivo. El RPA realizará el autodiagnóstico y en caso de recibir un mensaje positivo, se podrá proceder al siguiente paso.
  • Calibración de la plataforma: en caso de que la operación se desarrolle a más de 40 km del último punto de trabajo del RPAS o hayan transcurrido más de 2 semanas desde la última vez que se utilizó, se requerirá calibrar la aeronave para asegurar que el sistema de geolocalización funciona correctamente. Una vez calibrado, se procederá a comprobar el número de satélites con los que está triangulando la unidad. Se recomiendan unos 15 para trabajar de manera óptima y un mínimo de 10 para llevar a cabo la misión en modo de vuelo con posicionamiento GNSS. Este último apunte no será necesario en el caso que el RPAS cuente con un sistema de navegación cinética satelital en tiempo real (RTK o DGPS).
  • Encendido de motores: una vez todas las revisiones anteriores se hayan llevado a cabo, se procederá a encender motores, eso sí, sin hacer un despegue. Con este paso aseguramos que se eleva la temperatura de las baterías hasta el punto de trabajo óptimo (en caso de trabajar en un clima frío) y se podrá comprobar que los rotores funcionan perfectamente.

 

Con todas estas revisiones hechas y un resultado positivo en todas ellas, podremos pasar a la parte divertida. Ahora si que estaremos preparados para volar nuestro dron de manera segura.